Crítica a partir de "Improvisación Mosquito"
Fiesta popular y revolución en el teatro

Por Nicolás Cordone *
Desde la antigüedad hasta la actualidad cada sector en la sociedad ha tenido quien lo entretenga. De este modo, cada estrato social desarrolla gustos y preferencias y los coloca a favor de tal o cual expresión artística.En este momento y en nuestro país ocurre algo similar con las manifestaciones del arte.
De este modo, y dentro del campo de la producción teatral, podríamos hablar de un grupo “de moda” (Bartis, Tantanian, Veronese, Spregelburd, entre otros). Estos directores, autores o maestros son los admirados y recomendados desde la comunidad académica como objetos de estudio. Sus lineamientos teatrales son incluidos dentro de las matriculas de los conservatorios y se les recomienda a los alumnos ver sus espectáculos.
Sin embargo, y como en toda época, existe un teatro más popular, mas cercano al pueblo y menos a las elites intelectuales. Es sobre un referente de este teatro popular que centraremos nuestro análisis.
Un sábado a la noche, cuando la programación oficial ya ha terminado y pareciera que seria momento de irse a dormir, vemos sobre la calle Rodriguez Peña largas filas (que han llegado a ser de una cuadra) de personas ansiosas por entrar a ver un espectáculo que ya es una marca registrada de la cartelera de Buenos Aires.
Muchos son jóvenes y tranquilamente podría confundirnos esa imagen con el ingreso a cualquier sitio bailable, no obstante, si prestamos mas atención, notamos que esa fila esta compuesta de personas de todas las edades.
¿Asisten a un recital? ¿A una fiesta? Algo de eso hay cuando uno ingresa a la sala de El Vitral para presenciar el show Improvisación Mosquito de Mosquito Sancineto, y no nos referimos solo a la música estridente que nos recibe, que incluso empuja a algunos espectadores a entrar bailando.

Decimos que algo lo emparenta con la fiesta (el carvanal) justamente por el carácter popular de este espectáculo. Respecto a este tipo de expresiones populares escribe Sofía M. Carrizo Rueda:
“Propongo entonces concebir al Carnaval como una gran representación cuyas tres acciones fundamentales – exaltar las pulsiones eróticas, combatir tratando de burlar normas y transformarse en “otro” – están registradas en una especie de “guión básico” que generación a generación se continua incorporando a la memoria o al imaginario del publico-actor, mas allá de las características propias de muy diferentes espacios socioculturales” (2008)
Estos tres elementos pueden hallarse de manera clara en este espectáculo que este año cumple sus 25 temporadas en cartel.
El teatro en si mismo se encuentra cargado del Eros que se enfrenta al Tánatos, de hecho… es un símbolo de esa lucha. El teatro como manifestación de vida, pero que paradójicamente muere luego de cada función para volver a la vida en la próxima y así sucesivamente. Un perfecto ciclo de muerte y reencarnaciones.
Un ejemplo de esta exaltación de las pulsiones de vida queda expresado de manera con el uso que se hace de la luz a lo largo del show. La iluminación cumple un rol fundamental en el teatro, ya que genera climas, produce intimidad, etc. Pero además, la luz tiene un valor simbólico, y tradicionalmente se la ha asociado a la vida. Habitualmente cuando asistimos a ver una obra de teatro, las luces iluminan a los espectadores solo, y de manera tenue, al comienzo del espectáculo (Cuando la obra todavía no esta en funcionamiento o, podríamos decir, cuando aun no ha cobrado vida). Luego las luces de sala se apagan y se encienden las de la escena (Simbólicamente podríamos decir que se le quita la luz/vida al espectador para dársela a los actores, a la obra y que estos “nacen” gracias a que la luz los baña). En Improvisación Mosquito se hace un uso muy particular de la luz, ya que todo el tiempo esta alternándose entre la escena y la platea. En nuestro plano simbólico, ninguna de las partes del espectáculo muere. Tanto los espectadores como los actores siguen vivos a lo largo de todo el show y ambos son igualmente protagonistas en ese espectáculo: el espectador con sus propuestas y votaciones, y los actores con su interpretación.

El combate frente a lo preestablecido, podemos hallarlo en el origen mismo del show de Sancineto. Su carácter revolucionario esta en la historia del espectáculo, que se ha presenciado incluso en lugar no-teatrales (discotecas por ejemplo). Pero eso es solo una muestra del carácter burlón de esta pieza de improvisaciones, pionera en su género. La técnica sobre la cual Mosquito trabaja rompe con cierta tradición teatral muy arraigada en nuestra cultura. Sobre esto escribe María Fernanda Pinta:
“Podemos decir que la improvisación ha sido en la contemporaneidad una toma de posición con respecto a una tradición escénica y cultural hegemónicas: la del texto, vinculado a su vez al lenguaje verbal concebido como medio transparente y objetivo de la comunicación humana. Bajo la “luz de la Razón”, el cuerpo es el otro abyecto con respecto al “yo pienso” y el rechazo de esta cosmovisión en el mapa de las epistemologías contemporáneas. Las tradiciones culturales y artísticas de las técnicas de improvisación comentadas anteriormente son heterogéneas, tanto occidentales como orientales, y mas o menos cercanas en el tiempo; sin embargo, es importante señalar que todas ellas basan sus poéticas en técnicas compositivas codificadas tanto a nivel narrativo como estilístico. En este sentido, el uso cotidiano del termino “improvisado”, como quien hace algo “sin red”, con el único recurso de la espontaneidad y el azar, no se correspondería con las técnicas de la improvisación artística”
Y agrega:
“Se concibe esta practica como una forma de superación de la “tiranía” de un autor, un director de escena que concentra en su figura el poder y la toma de decisiones estéticas e ideológicas” Finalmente, la productividad de la imprevisión, del juego y la composición colectiva configuraban nuevas poéticas en las que las “reglas o normas compositivas” flexibilizan sus modelos deductivos de principios abstractos en pos de valorizar la multiplicidad de los discursos artísticos y culturales contemporáneos”
Nos encontramos así frente a un espectáculo que además de resaltar la pulsión por la vida, rompe los esquemas preexistentes sobre cómo hacer teatro. Pero para ahondar más en este carácter innovador de la improvisación (indiscutiblemente ligada a la figura de Mosquito Sancineto como uno de sus primeros exponentes) debemos revisar el surgimiento su figura en nuestro país.

Dicho por el mismo actor y director, él incursiona en la técnica en el año 1988 cuando toma un seminario de improvisación con el francés Claude Bazin. Por aquellos años la Argentina retomaba el ejercicio de la democracia, y sobre este punto volveremos mas adelante.
Hasta entonces la improvisación había tenido algunos antecedentes significativos en el país y ya se la ligaba con los acontecimientos políticos. Nos dice Perla Zayas de Lima, haciendo alusión a una agrupación teatral cordobesa:
“En los 70, la intención del Libre Teatro Libre (LTL), liderado en Córdoba por María Escudero, fue romper con un modo de actuación y con los contenidos instalados en ese momento; desacralizar las leyendas, las historias y las convenciones. La metodología de trabajo se basaba en la improvisación”
Respecto al carácter político de la improvisación agrega Zayas de Lima:
“Un hecho político, el Cordobazo en contra del General Onganía, fue el factor determinante de la aparición de un modo de hacer teatro, que abandona la representación de textos extranjeros, a favor de una expresión popular y colectiva, y que apuesta por un teatro callejero que ofrece un espacio en el que resuene la voz de los, hasta entonces, sin voz.”
Esta investigadora del CONICET refiriéndose a la década del ochenta, cuando Sancineto incursiona en la improvisación, nos hace un nuevo e interesante aporte:
“Pero es hacia fines del la década cuando esta técnica, con la publicación de textos teóricos sobre la improvisación, la llegada del antes mencionado R. Gravel, y la difusión de diversas líneas que surgen de sus enseñanzas, trasciende su valor instrumental dentro de un proceso para ser mostrada como espectáculo”
Así vemos como el surgimiento de Sancineto y su estilo teatral se emparentan con la fiesta popular justamente desde su carácter de ruptura frente a la tradición artística. Sin embargo, hallamos en esta ruptura dos posibilidades, una artística y una más política.
Ya hemos visto, que en relación a lo netamente artístico la improvisación como estilo teatral resulta revolucionaria en el sentido de que nos hace descubrir una nueva forma y metodología de hacer teatro. Toda la tradición teatral occidental (heredera de los principios fundadores de Aristóteles en su Poética) se encuentra muy ligada a la hegemonía del director o del texto.

A pesar de ellos nos encontramos en Improvisación Mosquito con una pieza en donde el director, poco puede guiar a los actores en el transcurso de la función y mas bien se transforma en un entrenador de actores para que luego se desenvuelvan de la mejor manera en escena (esta característica no es menor, ya que el Match de Improvisación, el nombre de la técnica, fusiona deporte y teatro). Pero además la improvisación, caracterizada por ser un teatro mas de acción, busca el avance de las historias, prescindiendo como elemento protagonista del “conflicto” de la estructura dramática realista. La revolución que encabezo hacia finales de los `80 Mosquito, sacude varios de los pilares que sostenían la forma de hacer teatro hasta entonces. Perla Zayas de Lima profundiza:
“La Escuela integral de técnicas de improvisación de Sancineto modifica no solo la técnica actoral sino el concepto de autor (uno es su propio autor), de obra (la improvisación es pensada como espectáculo) y de publico (co-creador efectivo de un producto y un co-director del proceso que desemboca en ese producto).”
De esta manera hallamos la ruptura de índole artística en este clásico de la improvisación. Pero ¿Y la ruptura política? Para meternos en esta parte del análisis, deberemos analizar los factores que propiciaron el advenimiento del Match de Improvisación como técnica de teatro y como espectáculo.
Para la época en la que surgen los primeros matches de improvisación y Sancineto comienza a transformarse en el referente del género, la Republica Argentina se hallaba recuperando el ejercicio de la democracia que la ultima dictadura del año 76 le había arrebatado. El recuperar el poder por parte de la ciudadanía consideramos que influye en la fuerte aceptación que recibió por parte del público. Cuando uno participa de un match de improvisación no solo propone frases para que a los actores (divididos en dos equipos que se enfrentan) les sirvan como disparadores para crear una historia, sino que al finalizar cada improvisación el público vota por el equipo de actores que mas le haya gustado. También el intercambio de roles, hasta entonces instalados entre un espectador pasivo y el actor activo es otra de las características de la fiesta popular… su poder transformador. Los lugares se intercambian, el espectador es tan protagonista como el actor, todos son actores del espectáculo, aparece una idea de creación conjunta entre el público y los artistas
Hasta aquí puede hacerse una lectura, quizás algo lineal, del carácter político de este show. Los equipos de actores tomarían el rol de los partidos políticos, el reglamento que los jugadores saben que deben respetar funcionaría como nuestro sistema democrático; y Mosquito, el arbitro/juez/presentador cumpliría el rol del Estado, garantizando un juego limpio y sancionando a aquellos jugadores/partidos/fuerzas políticas que no cumplan las reglas. Luego de la elección/votación un equipo se consagra ganador y de esta manera se perpetúa el juego/sistema democrático. Esta nos resulta una lectura posible y totalmente valida, pero hallamos otra que también le dan un aire político al show y no porque esa sea la temática del espectáculo.

Hay características en Improvisación Mosquito (y que muchos tomarían por descuidos, desprolijidades, abordar temas simples, etc.) que justamente se transforman en el sello del show y que potencian su carácter revolucionario. Es cierto que la improvisación de finales de los 80 se diferenció respecto a la de la década del 60 en el sentido de que comenzó a abordar temas más “banales” o “escatológicos”, pero eso no quita que haya perdido su impronta política. La cuestión se haya en determinar Qué seria lo político y Cómo actúa en el teatro.
El director ingles Peter Brook, en su libro El espacio vacío plantea una división del teatro y a uno de sus tipos lo llama teatro tosco. Esta clasificación nos resulta sumamente esclarecedora para liberarnos del prejuicio sobre lo que es un espectáculo realmente político ya que solemos asociarlo a la temática concreta de la obra. Brook definiendo al teatro tosco dice:
“Esta claro que la porquería es lo que principalmente da filo a la rudeza; lo sucio y lo vulgar son cosas naturales, la obscenidad es alegre, y con estos elementos el espectáculo adquiere su papel socialmente liberador, ya que el teatro popular es por naturaleza antiautoritario, antipomposo, antitradicional, antipretencioso. Es el teatro el ruido, y el teatro del ruido es el teatro del aplauso” (2000)
Retomando la dicotomía que tomaron los espectáculos y sus temáticas en los años `80 María Florencia Heredia escribe:
“El escenario no resultó, sin embargo, homogéneo. Mientras el Teatro de Arte se constituía paulatina pero firmemente en el referente de este grupo, y a la opacidad de la palabra característica de los años de terror oponía su resurrección nombrando sin eufemismos lo hasta entonces indecible y luchando contra el olvido, hacia mediados de la década del ´80 un nuevo “Teatro Joven” que apelaba al estallido de la corporalidad y de lo lúdico, a la primacía de los lenguajes escénicos no verbales y a la mezcla caótica de estéticas y procedimientos, afianzaba su lugar en el territorio de los que entonces fue considerado una expresión marginal a la doxa de su tiempo.”
Añade:
“En el entonces emergente “Teatro Joven” y, mas específicamente, en el del genero de la improvisación, la categorización precedentemente aludida, adopto un perfil decididamente literal. La noción de juego y fiesta, se constituyo en su principio constructivo y en el sello que, aun por estos días, le otorga identidad”
Y como si aquel maduro director inglés quisiera reforzar estas palabras nos escribe desde el viejo continente:
“El teatro sagrado tiene su energía, el tosco tiene otra. La despreocupación y la alegría lo alimentan, pero es esa misma energía la que también produce rebelión y oposición. Se trata de una energía militante: la de la cólera y, a veces, la del odio” (2000)
Es por todos estos elementos que Improvisación Mosquito, se erige como un pura sangre de teatro popular: despreocupado, irrespetuoso, rebelde, liberador y alegre. Con rasgos de fiesta popular, ejercicio democrático/teatral y fuertemente revolucionario nos queda reconocerle la importancia y la influencia que ha prestado a la escena teatral Argentina, generando vastas generaciones de improvisadores y compañías del genero. Siendo Mosquito el primer maestro de improvisación del país y un militante de ese genero solo nos queda utilizar una frase, nuevamente de Peter Brook, que define nuestro pensamiento: “Siempre es el teatro popular el que salva a una época” (2000)
Improvisación Mosquito – Ficha Técnica
Actúan: Pablo Diomede, Sebastian D`arrigo, Carla Banylis, Carla Laneri, Javier López, Mosquito Sancineto, Jerónimo Troncozo, Ignacio Toomey.
Iluminación: Cesar Milsztein
Música Original: Matías Andersen
Sonido: Cesar Milsztein
Asistente de Producción: Melisa Attar
Dirección: Mosquito Sancineto
Funciones: sábados 24 hs.
Teatro El Vitral – Rodriguez Peña 344 – Cap. Fed
Bibliografía
Brook, Peter. El espacio vacío. Arte y técnica de teatro. Barcelona, Península, 2000.
Carrizo Rueda, Sofía M. Cuando el Público es el actor. Ritos, transformaciones y conflictos en la persistencia del Carnaval. En Historia del actor. Coord. Jorge Dubatti. Buenos Aires, Ed. Colihue, 2008.
Heredia, María Florencia. “Lo político corporal o la corporalidad de lo político en la Improvisación”. Telón de Fondo (En línea). 2005. Nª1(Citado 28 de junio 2012). Disponible en:
http://www.telondefondo.org/numeros-anteriores/1/numero1/
Pinta, María Fernanda. “Dramaturgia del actor y técnicas de improvisación. Escrituras teatrales contemporáneas”. Telón de Fondo (En línea). 2005. Nº (Citado 28 de Junio 2012)
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Silberstein, Fernando. “El match de Improvisación. Un texto que se expande hacia el futuro”. Telón de Fondo (En línea). 2005. Nª1(Citado 28 de junio 2012).
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Vila, Silvina. “La improvisación teatral en contextos lingüísticos y culturales diversos ¿Una técnica desafiante?” Telón de Fondo (En línea). 2005. Nª1(Citado 28 de junio 2012).
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Zayas de Lima, Perla. “La Improvisación como técnica de enseñanza y estilo de representación en la Argentino”. Telón de Fondo (En línea). 2005. Nª1(Citado 28 de junio 2012).
Disponible en:
http://www.telondefondo.org/numeros-anteriores/1/numero1/
* Nicolás Cordone es actor, director y docente de teatro. Actualmente se encuentra presentando un espectáculo unipersonal de su autoría, "Argentino.. de lo que fuimos,somos y seremos..." los sábados 21hs en IMPA, La Fábrica (Sala El Cubo), Querandíes 4290.




















