Zinaida y Vsevolod

Por Juan Carlos Carta
Los arduos interrogatorios, es decir, secciones de torturas que sobrepasaban las 14 hs diarias, comenzaron poco después que fuera encontrada su mujer degollada en el departamento que compartían. Él había sido secuestrado unos días antes, y Zinaida, sola, temerosa de la policía revolucionaria, se paseaba de un lugar a otro en su departamento solitario sin saber que hacer.



















